
Cuando el 23 de diciembre de 1994 la Asamblea General de la ONU, a través de la Resolución 49/214, decidió que durante el Decenio Internacional de las Poblaciones Indígenas del Mundo se celebrara cada año el Día Internacional de las Poblaciones Indígenas en la fecha del 9 de agosto, abrió una ventana para que las organizaciones indígenas empezaran a evidenciar las situaciones difíciles que se afrontan en el ámbito internacional.
Para el caso de Colombia, las organizaciones indígenas han tratado de visibilizar las frecuentes afectaciones en materia de Derechos Humanos, Control Territorial y Soberanía Alimentaria, parte de los múltiples problemas que los más de 110 Pueblos Indígenas afrontan en el territorio nacional.
Para el año 2014, desde la Organización de las Naciones Unidas se ha querido subrayar la importancia de los tratados entre los Estados, sus ciudadanos y los Pueblos Indígenas, que tienen como objetivo reconocer y defender sus derechos y sus tierras, además de establecer un marco de convivencia y de relaciones económicas. Aunque se podría pensar, que los postulados impulsados por la ONU se constituyen en la antítesis de lo que se aplica en Colombia.
Mientras que en Colombia se lucha, desde escenarios como la ONIC, para que se deje de culpar a los Pueblos Indígenas de situaciones conexas que a la postre son el resultado del incumplimiento por parte del Estado, las Naciones Unidas se ocupan cada vez más de la causa de los indígenas, considerados por ellos como uno de los grupos más desfavorecidos del mundo.
En el ámbito internacional, existen por lo menos 5.000 grupos indígenas compuestos de unos 370 millones de personas que viven en más de 70 países de cinco continentes, entre ellos Colombia. Muchos de estos indígenas son excluidos de la toma de decisiones, marginados, explotados, asimilados por la fuerza y sometidos a represión, tortura y asesinato, cuando levantan la voz por defender sus derechos.
En el año de 1982 la Subcomisión de Derechos Humanos de la ONU estableció un grupo de trabajo sobre Pueblos Indígenas que examinó los acontecimientos en el ámbito de sus derechos, y promovió la adopción de normas internacionales relativas a estos derechos. El Consejo de Derechos Humanos aprobó el 29 de junio de 2006 la Declaración sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, y recomendó su aprobación por la Asamblea General, que así lo hizo el 13 de septiembre de 2007.
Como una consecuencia de lo expuesto anteriormente, la Primera Conferencia Mundial sobre los Pueblos Indígenas tendrá lugar el 22 y 23 de septiembre de 2014. Dicha reunión está planteada como una oportunidad para compartir puntos de vista y mejores prácticas en cuanto a que se hagan efectivos los derechos de los Pueblos Indígenas, y se constituirá en la mejor oportunidad para que se exponga en escenarios internacionales la verdadera situación que hoy atraviesan los Pueblos Indígenas de Colombia.
Mientras que el secretario General de la ONU, BAN KI-MOON, se ha referido al esfuerzo del mundo por forjar una nueva visión para el desarrollo sostenible y preparar las bases para la adopción de un nuevo acuerdo jurídico sobre el clima, la Presidencia de Colombia se ha referido a la fecha como “la hora de reimaginar el contrato social que hemos heredado, y las instituciones y políticas que nos han regido. Por ello, nos esforzaremos para consolidar la Política Pública Integral Indígena, y lo haremos de manera más responsable aún, y en sintonía con sus Planes Integrales de Vida”.
Actualmente, los Pueblos Indígenas de Colombia siguen a la espera de la firma por parte del Presidente de la República de los decretos sobre protección jurídica de los territorios indígenas y sobre autonomía política, jurídica y administrativa de los mismos, un logro que constituiría el primer peldaño dentro de un proceso que llevará a una verdadera independencia en las diferentes áreas del quehacer administrativo y político.
ORGANIZACIÓN NACIONAL INDÍGENA DE COLOMBIA – ONIC